¿Acaso es de noche?

Las horas vuelan sin sentir.

Cuando desperté todavía había sombra, y antes de pensar en mi, invoqué Tu nombre,

Me incorporé, para no hacer nada sino entrar a Tu presencia.

_Nada quiero hacer, me dije, sólo Tú para vivir.

Una lista para orar me decía, ¡Que no se me olvide!

Es tan larga, tan interminable, que había que empezar…

Eres tan maravilloso Dios que al andar por Tu camino, caigo en llanto hasta clamar ¡Abba Padre, mi papito lindo!

Apreciable es Tu sendero, ¡Cuánto te necesito!

Que a pesar de mis deseos, tu me abrigas cual regazo.

Yo te dije, _sólo un abrazo de él yo preciso.

Tu dijiste, _ya no está, sólo yo puedo calmar tu yugo.

_Intenta añadirme, «Que en el mundo tan visible, la materia fugaz se marcha pero en mi presencia invisible Soy tan disfrutable como divino». Te he elegido para mi propósito y nada ni nadie podrá impedirlo.

Has recibido la vida como aspecto esencial.

Y has recibido el poder del Cristo Resucitado y Ascendido; y hoy por hoy, me perteneces.

Depende de tí seguir amándome, suficientemente; tanto como para hablar y subyugar la muerte_.

Yo le dije… _¿Quién soy yo para que de mi te acuerdes?

Y Él me contestó aquel día, _»llamada sois por mí Padre que está en los cielos, tu debilidad es lo que te fortalece y en nada serás avergonzada_. Antes bien, levántate y anda porque el camino es sinuoso. Avanza hasta el final con rumbo y sin descanso, porque el soldado firme está en el terreno de la unidad. Sé uno conmigo, levanta la cara y vive hasta mi regreso».

Así eres mi Dios Triuno de pocas palabras pero tan certeras, que me avivan y me espantan… ¿Que viva yo hasta Tu regreso? _pues ya no tardes, le dije. Pues debo estar sobria, consciente de Tí, de mí… y de mi entorno, sana y libre de ataduras. _Sálvame pues, hasta el punto de serte útil y ¿no me abandones! porque mi obediencia será como de niña; pero mi madurez deberá ser tan cierta como Tu sabiduría.

Sólo cierro los ojos para ver Tus palabras que me embelesan al ofrendarme absoluta .

Sigue cautivándome con Tu belleza, que desperdiciarme quiero hoy por Tí.

Flor de alheña es Tu aroma, cual fragancia es para mí.

Ya nada me distrae ni me aturde ni me interrumpe.

Eres Tu mi gran Señor, el único, el verdadero, el gran Yo Soy.

15/Julio/2014

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