Cristo como el pastor de las ovejas

Pastor

Es la única persona apta, resucitada y ascendida capaz de pastorear 

Él las alimenta como los pastos verdes y les da de beber del Espíritu como las aguas de reposo para Su disfrute.

Cuando nos sentimos nutridos, satisfechos y contentos, sabemos que experimentamos a Cristo como modelo… porque “El verde representa la riqueza de la vida”.

Cuando degustamos esta vida encontramos regocijo, paz, ánimo equilibrado, se tiene buen carácter, se está motivado, hay certidumbre ante el presente y se está satisfecho. Sin embargo, contrariamente a la vida existe la muerte: que cuando ronda, siembra la duda en nuestro interior, critica y secciona, produciendo indiferencia, exceso de letra  y hasta exhibe vanidad, orgullo y soberbia, así que es muy detectable darnos cuenta dónde está nuestro sentir.

Por tanto, una oveja debe estar atenta, perceptiva y en oración para dilucidar que esté siendo pastoreada por la misma persona de Cristo, amada y cuidada con Su propia esencia.

¿Cuándo se siente este pastoreo? 

Cuando Cristo restaura nuestro corazón, aviva todo nuestro ser, transforma cada parte de nuestra alma y nos guía por sendas de justicia, para ser justos y rectos con toda persona, asunto o cosa delante de Dios, con el fin de ser equilibrados en nuestra mente, emoción y voluntad.

El hecho de estar en Su persona no quiere decir que Su juicio lo apliquemos contra los demás como muchos solemos hacer. Debemos reconocer que el único justo es Dios, y su juicio sobre nosotros es sólo de Él… nadie debe siquiera atreverse a juzgar a otro. Sin embargo es la práctica más común de las relaciones interpersonales y que hoy florecen en los medios como un campo abierto.

Cuando alguien osa juzgar, toma una actitud de alguien que se siente superior o capaz de… pero en realidad su habilidad se encuentra limitada por su propio razonamiento.

Cristo pastorea a Sus ovejas también cuando andamos en valle de sombra de muerte. Esto es cuando nuestros problemas y nuestros sufrimientos se hayan estacionados en nuestra vida hasta que la sombra es reducida y la muerte es quitada. Entonces Su presencia nos conforta y Su poder nos sostiene, rescatándonos, protegiéndonos, guiándonos y sustentándonos.

Cuando esto se logra, seguimos siendo pastoreados y somos invitados a un banquete donde se toma la copa de bendición.

Es aquí donde podemos disfrutar completamente al Dios Triuno: Al Hijo como el banquete que comemos,, el Espíritu como el aceite de la unción y el Padre como la fuente de bendición. Es aquí donde el disfrute debe ser más profundo y elevado, porque se combate una guerra espiritual contra los adversarios a quienes derrotamos desde la alabanza. Entonces la gracia de Cristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu se presentan en bondad y benevolencia amorosa por el resto de nuestros días hasta  el regreso de Cristo, y tome posesión de la tierra, se establezca el reino de Dios y Su gobierno y se recobre Su derecho sobre la tierra.

Hasta entonces

 

Bibliografía:  Santa Biblia Versión Recobro / Primera Edición 2012 por Living Stream Ministry

Salmo 23:1 al 6

 

 

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