México ya tiene autoridad moral

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La iglesia, debe tener una visión clara de que hoy el mover de Dios está en México. Como la cáscara de la nuez, la historia universal es la expresión del corazón de Dios. Y hoy todos los ojos de los hombres a nivel mundial están observando a nuestro país.

El cambio de régimen está logrando una transformación, principalmente sociocultural en la que NADIE puede robar: Empresas deberán pagar impuestos y Gobierno humano deberá trabajar para servir a a los ciudadanos, ya que anteriormente gangrenó a todos los sectores de la población para lograr sus objetivos más viles.

En el ramo ecológico, por ejemplo: durante el gobierno de Patricio Martínez en Chihuahua, ofrecían a rarámuris una buena cantidad de dinero por cada pino que talaran, estos hombres en su voracidad dejaban caer al suelo miles de maderales. Y por las noches otros, recargaban camiones completos en los que trasladaban la madera con pinos inmensamente grandes, avanzaban a 20 kms por hora sin luces, a lugares escondidos de la sierra de Chihuahua. Al día siguiente ni pinos ni dinero recibían los “tales por cuales”. Timados se quejaban.

Así de fácil se corrompe el hombre.

Hoy nuestra mente y corazón debe cambiar. reconociendo principalmente que hemos cooperado a la corrupción… muchas veces hasta por dejar de denunciar un hecho ilícito.

Orar por nuestro país y su gobierno humano; por nuestro presidente es necesario, para lograr que Dios intervenga en sabiduría y no sean otros países los que arbitren nuestro destino. Que Dios acalle las bocas de los pitones que desinforman para crear dudas, miedo y discordia; orade los oídos de quienes no escuchan; de visión a los ciegos que no vislumbran un nuevo país; haga caminar a los cojos de mente que no les gusta trabajar y sane a los enfermos de lepra por el poder, que tienen una mentalidad fascista y se gozan al tener a su servicio seres humanos a los que no dan la posibilidad de crecer para lograr una sociedad armónica y en equilibrio.

El cambio está frente a nosotros. Sea por conciencia o por acto obligado.

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