El Sol y la Luna se van a casar.
Había una vez en nuestro planeta Tierra, un hermoso día.
El Sol con grandes ojos sonreía a la Luna, ella bella y coqueta,
lo saludaba y se despedía, lo veía sólo un momento:
Al amanecer y al atardecer.
Para el Sol, la luna era como un copo de nieve, blanca y pura.
Para la Luna, el Sol era energía, calidez y alegría.
Los dos se admiraban el uno al otro, pero sólo se veían un momento,
al amanecer y al atardecer.
Un día, el Sol planeó un encuentro con la Luna para pedirle que se
casara con él, en su plan debía buscar sobre la Tierra el lugar más
bello. ¡Imagínense!… buscó por todas partes y poco a poco se fue
desilucionando hasta que llegó al Estado de Chihuahua,
que al recorrerlo, cambió su aspecto y se fue alegrando
¡Gran sorpresa se llevó!… era el lugar más limpio que había, sobre la
faz de la Tierra y de repente, se encontró con una bella cola de novia
“La Cascada Basaseachi”,,, ¡No saben el gusto que le dio!…
Saltó y saltó cuantas veces pudo ya que imaginaba a su bella Luna
luciendo un gran velo de agua natural que combinada con sus rayos
solares darían visos de colores, espuma y plata.
Así, El Sol y la Luna se eclipsaron y festejaron su gran boda.
Y como invitados de honor, fueron todos los niños de Chihuahua
vistiendo su traje de pajes y llevando orgullosamente la cola a la novia.
Colorin colorado este cuento se ha acabado.

















