FEMIRAC, SEDENA, ISSFAM. Testimonio de Jesús de María López Martínez

Esta vez, quiero hacer propia la ocasión y compartir con la personas que amo lo orgulloso que me siento al haberme preparado para servir a mi nación, aún a costa de mi vida. En ocasiones cuando las fuerzas flaqueaban pedí morir, creo que no lo hice con mucha vehemencia porque Dios me permitió salir avante, quizá para este día.

Transitaba por las arterias de la zona centro, cuando observé a una señora mayor de edad cruzar imprudentemente la calle, pero igual, reparé en un vehículo de reciente modelo que iba guiado por un joven, que sin ninguna consideración, supongo, jugarle una broma perdiendo el control a punto de arrollarla, de no ser que crucé mi carro para evitarlo. Bajé para ayudar a la señora a levantarse ignorando a las personas ocupantes del carro que daban cuenta al agente de tránsito su actuar. La mirada tierna de la mujer me decía el profundo agradecimiento que me otorgaba; me abrazó y sus perlas saladas humedecieron mi ropa. Me dijo _Quizá haber muerto sería para mí la paz que necesito; le pedí a Dios una oportunidad para sentir Su bondad, y te envió a ti_.

Mi memoria fue retrógada a los tiempos cuando la autora de mis días me inculcó los valores que ahora son mi línea de vida. _” Hijo jamás hundas tu vida en los vicios, tuercen los sentidos y te hacen diferente de lo que yo espero de ti, cuando eras pequeño, muchas veces me quité mi cobijo para taparte y evitar que no enfermaras”._

Esa es la razón de por qué no fumo y no ingiero bebidas embriagantes…  ¡Valores!

Hijo valora la vida, nadie dijo que era fácil pero tampoco nadie dijo que no valía la pena vivirla, valora la libertad, tesoro sagrado que la sociedad te da en confianza”._

”El amor exige respeto a todas sus virtudes porque el respeto hijo, se gana con creces, valora a las personas sin ver su condición o estatus, pero primordialmente valora a la gente que te rodea y permíteles sentir lo importante que son en tu existencia”._

Esta señora sin hogar ya tiene uno, el mío, y a Dios prometo que voy a consagrar sus últimos días para darle el calor de hijo que los propios le negaron.

Mamá, hoy comprendo muchas cosas.

Tal vez desde el cielo, ese día me dijiste como hacer lo correcto, espero en vida no haberte defraudado como hijo. Y es verdad, las mujeres alrededor de mi entorno, deben ser tratadas como princesas porque yo fuí educado por una Reina.

Gracias mamá por darme la oportunidad de vivir.

 

JESÚS DE MARÍA LÓPEZ MARTÍNEZ

5/A ANTIGUEDAD INTERNACIONAL DE BOINAS VERDES

FUERZAS ESPECIALES DEL EJERCITO MEXICANO.

Deja una respuesta