
De: Diana López / revistaelite_slp@hotmail.com / @RevistaEliteMx / diana_peke20@hotmail.com
Esta vez el destino correspondió a una de las Haciendas con un pasado muy singular: La Hacienda de Peotillos se extendió ante nosotros, dentro del municipio de Villa Hidalgo, a poco más de 55 kilómetros de la ciudad de San Luis Potosí, tomando la carretera a Matehuala.
Dicha construcción fue una de las más representativas del estado, tanto por su economía como por su extensión territorial, pues llegó a tener 193 000 hectáreas cuando se encontraba en posesión de la orden Carmelita, en el siglo XVII.
Actualmente es propiedad de las familias Del Villar Kretchmar, García Muriel y Muriel García.
Su construcción guarda el peso de los años en sus muros, que a pesar de todo se mantiene en pie y conserva los vestigios y la esencia que poseía en sus años de esplendor. En las 4 paredes aún se aprecia el rico y colorido pintado a mano que adorna las 4 paredes de los amplios corredores que pasan frente al patio central, parte importante de la construcción, y que conforma la parte principal de la casa, en la que sobresale una torre con un reloj al frente y un mirador que permite la vista de todo el valle que le circunda. La casa contiene más de 20 habitaciones.
La fuerza de su historia también radica en la presencia de dos Ilustres visitantes: uno de ellos, el Insurgente Francisco Javier Mina, quien libró una batalla en los alrededores de la Hacienda el 17 de Junio de 1917, derrotando al realista Armiñán. El segundo de ellos, el mariscal francés Bazaine, quien estableció su cuartel general en 1866, durante la Intervención Francesa.
Algunas ruinas de lo que fueron la fábrica de mezcal y trojes se dejan entrever entre la maleza que hoy las rodea.
Cada muro susurra una historia.
Cada puerta abre ciertos secretos.
Cada cuarto conserva el relato histórico.
Y la Hacienda… muda y fuerte.
Sigue en pie.

















