Inquina, Impunidad e Información

th

Jueves 21, febrero 2013.- A pesar de los intentos fallidos de quienes desean sepultar en el lodo la libre manifestación de ideas, los ciudadanos y periodistas que han decidido tomar las redes sociales para expresarse, parecen no estar dispuestos a silenciar sus voces ni callar jamás aún cuando la intimidación, la cárcel y hasta la vida puedan costar caro.

Y es que mientras la impunidad no se castigue ni se denuncie, mientras haya quien o quienes quieran enlodar  con la perniciosa inquina a la prensa cuestionadora, pensante, plural, tal como lo ha pretendido la vocería oficial del gobierno estatal, ejercer el rol del periodismo seguirá siendo arriesgado.

Quienes dejan trascurrir sus días y sus vidas en la noble tarea de informar, saben bien que en la defensa de la libertad de expresión, su carrera y su futuro está en juego. Y sin embargo han sabido encarar las adversidades con valentía.

En tanto la impunidad continúe siendo la nota común en las expresiones intimidatorias y una de las causas de la multiplicación de ofensas contra comunicadores, la libre manifestación de ideas seguirá al asecho.

No entiendo de donde proviene esa inquina enfermiza contra los profesionales de la información que, por definición, solo esgrimen las armas de la inteligencia y las ponen al servicio de los demás.

Ante tal escenario, dudo que algunos periodistas decidan ocultar su identidad o bajar su perfil. Creo que resistirán sin temor alguno los embates de la amenaza y continuaran denunciando los abusos e injusticias.

Los auténticos periodistas no se rinden, ni se rendirán jamás. Seguirán poniendo al descubierto las desviaciones y los excesos del poder.

Seguirán planteándose el reto de como obtener información para documentar las decisiones importantes que interesan a los ciudadanos.

Este es el compromiso que todavía tienen los periodistas dispuestos a entregar su vida cuando de exponer ideas que ayuden a construir una nueva sociedad se trate.

Las campañas de odio que denostan, que ofenden, que lastiman, no tiene cabida en el imaginario colectivo. Cuestan caro, son inútiles.

Seguir los actos de la autoridad gobernante con severidad implacable en nombre de la ciudadanía que exige rendición de cuentas y cero opacidad es tarea de los informadores.

Y esto parece ser que cuesta trabajo entender. Qué pena.

 

José Ignacio Dávila Álvarez es egresado de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) donde cursó la carrera de Diseño Gráfico. Es periodista desde 1985. Fue titular de XHSLS TV, Canal 9 en San Luis Potosí, (México) y ejecutivo de la Red Nacional de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales, A.C. Ha sido catedrático universitario y funcionario público. Es directivo del Colegio de Periodistas y Comunicadores de San Luis, A.C.

Deja una respuesta