Llamada desde antaño la “Ciudad Blanca”
El origen de este mote viene de que en un principio, la ciudad estuvo rodeada por murallas para poder resguardarse de las rebeliones de los indígenas de la región, por lo que solamente los “blancos” vivían en ella.
La ciudad fue fundada el 6 de enero de 1542 sobre las ruinas de la ciudad maya de Ichcansihó (Cinco Cerros), conocida también como T’Hó y se le nombró Mérida en honor de la ciudad española del mismo nombre. En ella se muestra un recorrido en piedra por la historia de México, desde la caída del Imperio Mexica de Tenochtitlán, pasando por la colonia, la independencia, la reforma y la revolución.
En el gobierno humano es muy común que se sobre-edifiquen construcciones por encima de otras, y se establezcan culturas con el fin de marcar territorio.
En el gobierno de Dios no es tan diferente, sólo que su poder y autoridad es manifiesta en la terreno espiritual en un ambiente celestial donde todo el pueblo de Dios, denota el sitio en el cual echa el fundamento de la Iglesia que es Cristo quien está sobre todo señorío.
El terreno de la Iglesia, en la práctica guarda la unidad genuina de la Iglesia local (Mérida) y universal, sin ninguna división ni confusión. Toda ciudad como el límite geográfico, es el terreno local por lo que hay una sola Iglesia existente para ser preservada de la división.
Así vemos la Iglesia en Jerusalén, la Iglesia en Antioquía en Éfeso, En San Luis Potosí, en Nuevo León o en Mérida, entre muchas.
“Hoy la Iglesia de Dios es el Cuerpo universal de Cristo y el reino de Dios, donde No hay judío ni griego, esclavo ni libre, varón ni mujer porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”. Gálatas 3:28
El terreno de la Iglesia es un hecho espiitual y una necesidad práctica de los llamados a salir del mundo, como la casa de Dios y todas las Iglesias locales son idénticas en naturaleza, en forma y en función aplicado en vida y no en legalismo, en toda la tierra. No se divide por personas, ni métodos que llegan a ser terrenos divididos en “denominaciones divisivas”.
En la unidad del Espíritu como la esencia única del Cuerpo se logra la comunión universal en un mismo sentir, un mismo pensar y en un mismo hablar.
La Iglesia en Mérida, en Jerusalén o en Rusia tiene la misma naturaleza, todas recibiendo el mismo Espíritu… Cristo como la roca de fundamento.
Hoy 12 de Enero, Mérida edifica su Iglesia sobre el gobierno humano, sobre la división, la esclavitud, la discriminación, la desigualdad…
La iglesia local recibe al débil en la fe, con el fin de perfeccionar su sed y hambre de Dios, para llevar una vida balanceada… Equilibrada, sin mixtura o levadura que distraiga el ministerio con enseñanzas diferentes, culturas, costumbres, tradiciones o filosofías interminables que no se fundan en la fe en Cristo.
“Un Cuerpo y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos y en Todos”. Efesios 4:4 al 6

















