Palabras clave para que se entienda claro, del Gral. Luis Cresencio Sandoval

Durante la ceremonia del CX Aniversario de la Revolución Mexicana.Hoy veinte de noviembre de 2020.

La Revolución Mexicana, primer movimiento social del siglo veinte en el mundo, que surgió por los anhelos de una vida democrática para todos los mexicanos.

Venustiano Carranza  organizó fuerzas que, con la firma del plan de Guadalupe en ese mismo año, recibiría el nombre de ejército constitucionalista, origen de las actuales fuerzas armadas.

La revolución de 1910 transformó la vida del pueblo mexicano y fue un hito de la evolución institucional de las fuerzas de tierra, mar y aire. Su nueva organización, se enfocó en una profesionalización castrense y académica, con un eje axiológico como complemento sustancial, para inculcar valores y virtudes militares, como guías de conducta en todos los actos del servicio; emblema del quehacer militar y cimiento para el servicio con honor y lealtad a la patria que lleva implícito el reconocimiento del pueblo al trabajo, esfuerzo, perseverancia, méritos profesionales y preparación constante de las mujeres y hombres leales, honorables y comprometidos que integran las fuerzas armadas.

La asignación de cargos tiene sustentos en una trayectoria forjada en la preparación profesional… al margen de amistades, prebendas o favoritismos; noble labor la reconocen todos los mexicanos. Compromiso total que tenemos con las instituciones y con la nación de cumplir las funciones con profesionalismo y siempre dentro de la legalidad, partícipe de la defensa de la integridad, independencia y soberanía de la nación.

Un espíritu de cuerpo no permite confrontación entre compañeros, la dignidad personal y el conocimiento cabal de los deberes, es lo que conduce al soldado, marino o guardia nacional a actuar con honradez, probidad e integridad.

Quienes portamos el uniforme militar sabemos que cambios trascendentales requieren de voluntades colectivas trabajando hacia un solo objetivo, y de grandes ideales nacionales como los que impulsa su administración y en los que prevalece un solo propósito: ¡México!

Nuestra lealtad institucional es a toda prueba;

Nuestra institución nació del pueblo, se nutre del pueblo y trabaja por el pueblo ya que quienes somos parte de las fuerzas armadas provenimos de poblaciones de todo el territorio nacional.

El instituto armado jamás ha buscado ni buscará protagonismo. No anhelamos ningún poder, porque nuestra razón de ser está alejada de pretensiones políticas o de otro tipo.

La ley orgánica del ejército y fuerza aérea que sustenta nuestra participación en los proyectos prioritarios mandata lo siguiente, cito:

“… Realizar acciones cívicas y obras sociales que tiendan al progreso del país…”

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