T-MEC en los mejores tiempos de la historia de dos naciones vecinas

Rueda de prensa efectuada durante la visita del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador a Washington, para reunirse con el mandatario Donald Trump, presidente de los Estados Unidos de América.

-Muchas gracias a todos ustedes y a la Casa Blanca, a mi buen amigo el presidente López Obrador de México, tenemos una relación sobresaliente. Señor presidente, estamos conmovidos de que esta es su primera visita al extranjero.

Bienvenido a la Casa Blanca

Le apostaban en contra a esta relación pero jamás había sido más cercana, estamos realizando un trabajo magnífico juntos, compartimos amistad, relación, sociedad, nuestra relación se basa en confianza mutua, en respeto mutuo, y honramos la gran dignidad de ambas naciones. Con esta visita el presidente López Obrador y yo tuvimos la oportunidad de fortalecer los vínculos que forjamos desde su apabullante victoria hace más de dos años, una victoria en la que participaron el vicepresidente (de EU) e Ivanka el día de su toma de posesión. Ambos hemos sido electos para luchar contra la corrupción, regresarle el poder a la gente y fortalecernos, tanto usted como yo lo hacemos.

La relación de nuestros países se remite a la fundación de ambos países, incluyendo a la presidencia de Abraham Lincoln y a la presidencia de Benito Juárez, ambos además se tenían gran estima, eran grandes amigos e hicieron mucho juntos. Estamos agradecidos que esta mañana el señor presidente López Obrador colocó una corona de flores ante la estatua de Abraham Lincoln, fue una ceremonia bellísima.

Nos une el comercio, la historia, la familia y la fe. Estados Unidos alberga a 36 millones de ciudadanos mexicano-americanos que fortalecen nuestras iglesias, nuestras comunidades y colorean todos los trazos de la vida de nuestra nación, además son grandes hombres y mujeres, comerciantes y conforman un gran porcentaje de dueños de negocios, son exitosos, son como usted (refiriéndose a AMLO) grandes negociantes, grandes personas y seres honorables.

Estamos edificando una alianza económica y de seguridad, juntos hemos abordado los temas más apremiantes de ambas naciones que no se habían resuelto ni tratado por varios años, y pasó demasiado tiempo, estos temas debieron resolverse mucho antes de que yo llegara  aquí, pero estamos avanzando para seguir fortaleciendo la relación para las próximas décadas con todos nuestros logros, el potencial de los Estados Unidos y de México no tiene límites, es una gran situación para ambos.

Hoy celebramos la histórica victoria que logramos juntos hace unos cuantos días en el tratado de comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, hablamos hace unos momentos con el primer ministro Trudeau. El T-MEC ahora puede proteger a los trabajadores de ambas naciones, este acuerdo histórico va a expandir la creación de empleos, vamos a regresar a construir, somos beneficiarios, somos quienes están viendo los grandes frutos porque este es el acuerdo comercial de mayor magnitud firmado entre cualquier país y le va a llevar prosperidad a los trabajadores de México, Estados Unidos y Canadá.

También próximamente tendremos una reunión con los representantes de Canadá, pero le damos una cálida felicitación al primer ministro de Canadá, porque este ha sido el acuerdo comercial más impresionante que hay. Tenemos otro acuerdo con China pero este es el más significativo, nuestros gobiernos también tienen una estrecha cooperación para eliminar el trasiego de estupefacientes y de armas entre los países y para detener la trata de personas, estamos esforzándonos para combatir a los cárteles  y contrabando y para tener leyes migratorias que realmente protejan a la población, estamos realmente teniendo resultados significativos en la frontera sur, le agradezco a Chad, ¿dónde está Chad?, usted ha hecho un trabajo tremendo, y sé que está trabajando estrechamente con México y justamente me estaba diciendo la gran ayuda que México ha brindado.

También trabajamos estrechamente en la lucha contra el coronavirus juntos, salvando incontables vidas, enviamos 600 respiradores a México y sabemos que la cifra va a aumentar, estaban necesitados de los ventiladores y nosotros producimos miles por semana, estamos ayudando a otros países, pero yo creo que el primer país con el que tuve comunicación en este sentido fue México, estamos salvando vidas. Señor presidente (a AMLO) estamos en esta lucha juntos, estamos teniendo éxito, y también quiero anunciar que Estados Unidos es el número uno en pruebas realizadas y la tasa de mortalidad es de las más bajas entre las naciones del mundo y con seguridad estamos reabriendo nuestro país y las escuelas, queremos que estén en marcha y que comiencen a funcionar en otoño, sabemos que es muy importante, y ya nos dimos cuenta que aprender a través de una computadora no es igual a aprender en la escuela en un aula.

Tras los comentarios del presidente López Obrador vamos a firmar una declaración conjunta para seguir avanzando en la prosperidad, en la armonía y en la seguridad. Es un momento histórico en el que Estados Unidos y México se deben sentir orgullosos con la firma de la declaración conjunta nos comprometemos a mantener los lazos de amistad entre México y Estados Unidos y acelerar el progreso para un mejor mañana, con una región próspera, una hemisferio que florece y nuestras naciones que trabajan hombro con hombro, eso es lo que estamos haciendo. Señor presidente, lo esperamos en la noche a una cena de gala con algunos de sus amigos de México y algunos de nuestros grandes amigos de Estados Unidos, es un honor tenerlo aquí con nosotros y adelante por favor, lo invitamos a que diga unas palabras, muchísimas gracias.

El presidente Andrés Manuel López Obrador toma la palabra.

-Amigos y amigas, celebro este encuentro con usted, presidente Trump, mi visita obedece en buena medida a la importancia que tiene sobre todo en estos tiempos de crisis económica mundial, la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. El haber conseguido este acuerdo representa un gran logro en beneficio de las tres naciones y de nuestros pueblos. Como es sabido, América del Norte es de las regiones económicas más importantes del planeta, no obstante nuestra región es inexplicablemente deficitaria en términos comerciales, exportamos al resto del mundo 3 mil 579 billones de dólares pero importamos 4 mil 190 billones de dólares, es decir, mantenemos un déficit de 611 mil millones de dólares, lo cual se traduce en fuga de divisas, menores oportunidades para las empresas y pérdida de fuentes de empleo.

Este tratado busca precisamente revertir este desequilibrio mediante una mayor integración de nuestras economías y mejoras en el funcionamiento de las cadenas productivas para recuperar la presencia económica que ha perdido América del Norte en las últimas cinco décadas. Hay que señalar que en 1970 la región representó el 40.4% del producto mundial, y ahora, esta participación en la economía mundial, ha bajado a 27.8%, por ello, el tratado es una gran opción para producir, crear empleos y fomentar el comercio sin necesidad de ir tan lejos de nuestros hogares, ciudades, estados y naciones, en otras palabras, los volúmenes de importaciones que realizan nuestros países del resto del mundo pueden producirse en América del Norte, con menores costos de transporte, con proveedores confiables para las empresas y con la utilización de fuerza de trabajo de la región.

Hablaron de coincidencias y no de diferencias

Desde luego, no se trata de cerrarnos al mundo, sino de aprovechar todas las ventajas que nos brinda la vecindad, así como la aplicación de una buena política de cooperación para el desarrollo. Este tratado permite atraer inversiones de otros lugares del hemisferio a nuestros países, siempre y cuando se cumpla con los principios de producir mercancías de elevado contenido regional y de procurar condiciones salariales y laborales justas para los trabajadores del país exportador o importador. Es también importante señalar que este acuerdo significa la integración, los tres países aportamos capacidad productiva, mercados, tecnología, experiencia, mano de obra calificada, y terminamos complementándonos. 

Por ejemplo, México tiene algo sumamente valioso para hacer efectiva y potenciar la integración comercial de la región, me refiero a su joven, creativa y responsable fuerza laboral, no olvidemos que la participación de los trabajadores en los procesos productivos es igual de importante que el papel de las empresas, de poco serviría tener capital y tecnología si no se cuenta con buenos obreros que se destaquen por su imaginación, talento y su mística de trabajo, además, con acuerdos como este y con respeto a nuestras soberanías en vez de distanciarnos estamos optando por marchar juntos hacia el porvenir, es privilegiar el entendimiento, lo que nos une y hacer a un lado las diferencias con el diálogo y respeto mutuo.

Ciertamente en la historia de nuestras relaciones hemos tenido desencuentros y hay agravios que todavía no se olvidan, pero también hemos podido establecer acuerdos tácitos e implícitos de cooperación y de convivencia. Por ejemplo, en los años cuarenta del siglo pasado durante la Segunda Guerra Mundial, México ayudó a satisfacer la necesidad de Estados Unidos de materias primas, y lo respaldó con mano de obra de los trabajadores migrantes que fueron conocidos como braceros, desde entonces y hasta la fecha hemos venido consolidando nuestras relaciones económicas y comerciales, así como nuestra peculiar convivencia, a veces de vecinos distantes y otras de amigos entrañables.

También como es sabido, la historia, la geopolítica, la vecindad y las circunstancias económicas de ambas naciones, ha impulsado un proceso natural de migración de mexicanos y mexicanas hacia Estados Unidos y se ha conformado aquí una comunidad de cerca de 38 millones de personas, incluyendo a los hijos de padres mexicanos. Se trata de una comunidad de gente buena y trabajadora que vino a ganarse la vida de manera honrada y que mucho ha aportado al desarrollo de esta gran nación. Asimismo en México, más que en cualquier otro país del mundo, viven y forman parte de nuestra sociedad un millón y medio de estadounidenses, de modo que estamos unidos más que por la proximidad geográfica, por diversos vínculos económicos, sociales, culturales, y de amistad.

Presidente Trump, como en los mejores tiempos de nuestras relaciones políticas durante mi mandato como presidente de México, en vez de agravios a mi persona, y lo que estimo más importante, hacia mi país, hemos recibido de usted comprensión y respeto, algunos pensaban que nuestras diferencias ideológicas habrían de llevarnos de manera inevitable al enfrentamiento, afortunadamente ese mal augurio no se cumplió y considero hacia el futuro no habrá necesidad de romper nuestras buenas relaciones políticas y la amistad entre nuestros gobiernos.

 El mejor presidente que ha tenido México, Benito Juárez García, pudo como usted lo mencionó, entenderse con el gran presidente republicano Abraham Lincoln, recordemos que este gran líder histórico estadounidense, el impulsor de la abolición de la esclavitud, nunca reconoció al emperador Maximiliano impuesto en México con la intervención del poderoso Ejército Francés, no es casual que Juárez haya lamentado el asesinato de Lincoln diciendo: “He sentido profundamente esta desgracia porque Lincoln que con tanta constancia y decisión trabajaba por la completa libertad de sus semejantes, era digno de mejor suerte”.

Lo mismo sucedió con la espléndida relación que mantuvieron a pesar de las circunstancias, el presidente demócrata Franklin Roosevelt y nuestro presidente patriota Lázaro Cárdenas del Río. En días posteriores a la expropiación petrolera, en una carta el general Cárdenas reconoció el buen entendimiento bilateral de la siguiente manera: “MI gobierno considera que la actitud asumida por los Estados Unidos de Norteamérica en el caso de la Expropiación de las compañías petroleras, viene a afirmar una vez más la soberanía de los pueblos de este continente que con tanto empeño ha venido sosteniendo el estadista del país más poderoso de América, el excelentísimo señor presidente Roosevelt”.

De modo que guardadas todas las proporciones y en circunstancias distintas, la historia nos enseña que es posible entendernos sin prepotencias o extremismos, ahora que decidí venir a este encuentro con usted, presidente Trump, en mi país se desató un buen debate sobre la conveniencia de este viaje, yo decidí venir porque ya lo expresé, es muy importante la puesta en marcha del tratado, pero también quise estar aquí para agradecerle al pueblo de Estados Unidos, a su gobierno y a usted, presidente Trump, por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos.

A usted presidente Trump le agradezco su comprensión y la ayuda que nos ha brindado en asuntos de comercio, petróleo, así como su apoyo personal para la adquisición de equipos médicos que necesitábamos para tratar con urgencia a nuestros enfermos con Covid 19, pero lo que más aprecio es que usted nunca ha buscado imponernos nada que viole o vulnere nuestra soberanía. En vez de la doctrina Monroe, usted ha seguido el sabio consejo del ilustre George Washington, quien advertía que las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos. Usted no ha pretendido tratarnos como colonia, sino al contrario, ha honrado nuestra condición de nación independiente, por eso estoy aquí, para expresar al pueblo de EU, que su presidente se ha comportado con gentiliza y respeto, nos ha tratado como lo que somos, un país y un pueblo digno, libre, democrático y soberano.

Que viva la amistad de nuestras dos naciones, que viva Estados Unidos de América, que viva Canadá, que viva nuestra América, viva México, viva México, viva México.

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