Los acuerdos y negociaciones de nuestras vidas

Tópico: Coaching y solución de conflictos

Cada día de nuestras vidas llevamos a cabo acuerdos, aunque no nos demos cuenta. Podemos tener acuerdos sencillos con nuestra pareja para saber quién llevará a los niños a la escuela o a qué hora llegar a comer. Existen otros acuerdos un poco más complicados que se pueden tornar en negociaciones, como cuando los jóvenes de la casa piden permiso para salir el sábado por la noche, habiendo preguntas frecuentes como: ¿Con quién vas a ir?, o la clásica, ¿a qué hora llegas? Ahora pregúntate, ¿cuántos acuerdos has tenido con otra persona en las últimas 24 horas?

Y como dice el refrán: “En el pedir está el dar”, muchas de estos acuerdos y negociaciones que tenemos cada día de repente pueden tornarse más complicados de lo que imaginábamos, es entonces cuando se pueden generar fuertes sentimientos en nuestro ser, como son la decepción, la tristeza o el enojo. Para nosotros los seres humanos generar un sentimiento en nuestro ser es completamente normal y debemos reconocerlo, pero también debemos ser conscientes de nuestro lenguaje para poder controlarlo.

Los desacuerdos, por más pequeños que sean, cuando no los expresamos pueden convertirse en una bola de nieve que va creciendo conforme transcurre el tiempo y ser incontrolable, al grado de que un enojo se pueda transformar en ira, o una tristeza en depresión; pero antes de que esto suceda tienes una herramienta muy poderosa para tratar los desacuerdos con otras personas, y se llama: la palabra.

Las palabras también son parte de nuestro lenguaje, considera lo siguiente: Decir en un tono de voz normal: “Estoy muy enojado” ¿Expresa lo mismo que decirlo gritando? Quizá pienses que gritar lo exprese mejor pero, ¿cuál te parece más constructiva?, siendo que si de manifestar el enojo ambas acciones expresan el sentimiento. Algo que he aprendido acerca del enojo capacitándome como coach, es que éste sentimiento surge cuando observamos obstáculos para el cumplimiento de nuestros deseos, así que al lidiar con un desacuerdo con otra persona considera esta definición para que analices qué puedes hacer por ti mismo/a para llevar a cabo tu deseo.

A través de las palabras podemos encontrar las respuestas a nuestros conflictos, pero no bastan las palabas propias, sino que también debemos aprender un enorme paso en la solución de conflictos, que como sociedad, estamos perdiendo mucho y se llama “escuchar”. Debido a que “cada cabeza es un mundo”, muchas veces creemos que nuestra verdad es la única verdad, pero en “el mundo” de la otra persona también existe otra “verdad” generada por su conocimiento y experiencia.

Analizando todas estas preguntas y razones, al tener dificultades para llegar a un acuerdo piensa qué acción te causó un determinado sentimiento negativo, escucha los argumentos de la/s otra/s persona/s, y al expresar tu inconformidad, hazlo con tranquilidad para estar más cerca de llegar a un acuerdo. Evita hacer reclamos sobre el pasado, busca conseguir compromisos para el futuro, por ejemplo, cambiar la frase “debes de” por “vamos a”.

Si deseas profundizar a cerca de este tema puedes escribirme a mí correo antonio.altermx@gmail, en próximas ediciones continuaré hablando a detalle sobre nuestro lenguaje y los argumentos para la solución de conflictos.

Los acuerdos y negociaciones de nuestras vidas

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